viernes, 8 de noviembre de 2013

TRES… FRAGMENTOS DE RAYUELA



Rayuela está entre los libros que más me gustan. Sé que es muy amado por algunos y para otros es una pavada que no pueden comprender.
Lo que me pasa con este libro, y por eso sé que es de mis preferidos, es que me provoca tener que releer partes cada tanto. Además tiene esa nostalgia asesina que me fascina en los libros…
Cortázar poseía la capacidad de tomar elementos verdaderamente triviales, como un paraguas, una gota de lluvia, y escribir en base a ello una página entera de poesía exquisita.
He aquí los fragmentos elegidos:

3- Capítulo 7
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

2- del Capítulo 93
Pero el amor, esa palabra… Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro...
(…)
… Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto…

1- del Capítulo I
Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pintos o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos fríos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el cielo innoble del tacho de la basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito del ferrocarril, y desde allí lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkyria. Y en el fondo del barranco se hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a la mer qui est plus félonesse en été qu’en hiver, a la ola pérfida, Maga, según enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque, abrazados y semejantes a árboles mojados o a actores de cine de alguna pésima película húngara. Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movía, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabó. Oh, Maga, y no estábamos contentos.
(...)
Y mira que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos…

¡Buena semana!
Lilian

viernes, 25 de octubre de 2013

TRES… ESCULTURAS PREFERIDAS



Aunque no conozco personalmente ninguna, estas son las esculturas que más bonitas me parecen. No conozco demasiado del tema. Pienso que no es necesario conocer mucho, si ver la obra te inspira o despierta el alma…

3- Venus de Milo




2- Victoria Alada de Samotracia
 


1- Piedad de Miguel Ángel





Feliz semana para todos
Lilian

viernes, 4 de octubre de 2013

TRES… COMPOSITORES FAVORITOS



No hay mucho para decir de ellos, porque son bien conocidos. No parece muy original mi elección, pero lo cierto es que si estos compositores llevan siglos siendo los más grandes, es porque no hay quién los reemplace. Puedo nombrar muchos otros que me gustan por algunas de sus obras, pero estos tres son los elegidos porque me gusta todo.
Cabe aclarar que no soy muy conocedora del tema. Simplemente elijo por gusto musical, sin considerar detalles técnicos.


3- Bach
Como para muestra sobra un botón, comparto la primera parte del Oratorio de Navidad:



2- Mozart
De Mozart me gusta especialmente la Misa de Réquiem en Rem. Comparto la tercera parte, Sequentia (Dies Irae):



1- Vivaldi
Favorito de favoritos. Me gusta especialmente el tono alegre de sus obras. Para no seguir con lo sacro, comparto El Cucú.



¡Ahora tienen con qué musicalizar el fin de semana!
¡Arrivederci!
Lilian




 

viernes, 27 de septiembre de 2013

TRES… FRAGMENTOS DE LIBROS...



…que no puedo sacar de mi cabeza.
Soy una ávida lectora. A diferencia de muchos otros, que no pueden parar de leer algunas historias, leen en cualquier parte, se quedan hasta altas horas de la madrugada hasta terminar y saltean frases o párrafos poco relevantes para llegar al desenlace, yo necesito silencio, un momento preciso y tranquilo (exterior e interiormente) y leo lento, porque quiero comprender cada palabra y me gusta saborear cada frase, aún cuando sea sólo complementario de la historia principal. Algunas veces, cuando encuentro alguna frase o párrafo que me llega mucho, lo releo varias veces, lo asimilo, me quedo meditándolo…
En fin, de cada libro que leo rescato frases, fragmentos que me tocan las fibras del alma y se me quedan pegadas en la memoria. Como estas:


3- de La Saga de los Confines – Los días de la Sombra

El tiempo no tiene una sino sus muchas ruedas. Una rueda para las criaturas de corazón lento, y otra para las de corazón apresurado. Ruedas para las criaturas que envejecen lentamente, ruedas para las que se hacen viejas con el día.
[…] Si me preguntan esto deberé responder que los hombres contaron cinco cosechas, el tiempo de ver crecer a un niño. Pero deberé agregar que las luciérnagas contaron cientos y cientos de generaciones muertas, un tiempo perdido en sus memorias. Y que para la montaña transcurrió apenas un instante.


2- de La Sombra del Viento (Carlos Ruiz Zafón)

“Poco después de la guerra civil, un brote de cólera se había llevado a mi madre. La enterramos en Montjuïc el día de mi cuarto cumpleaños. Sólo recuerdo que llovió todo el día y toda la noche, y que cuando le pregunté a mi padre si el cielo lloraba le faltó la voz para responderme. Seis años después, la ausencia de mi madre era para mí todavía un espejismo, un silencio a gritos que aún no había aprendido a acallar con palabras. Mi padre y yo vivíamos en un pequeño piso de la calle Santa Ana, junto a la plaza de la iglesia. El piso estaba situado justo encima de la librería especializada en ediciones de coleccionista y libros usados heredada de mi abuelo, un bazar encantado que mi padre confiaba en que algún día pasaría a mis manos. Me crié entre libros, haciendo amigos invisibles en páginas que se deshacían en polvo y cuyo olor aún conservo en las manos. De niño aprendí a conciliar el sueño mientras le explicaba a mi madre en la penumbra de mi habitación las incidencias de la jornada, mis andanzas en el colegio, lo que había aprendido aquel día..
No podía oír su voz o sentir su tacto, pero su luz y su calor ardían en cada rincón de aquella casa y yo, con la fe de los que todavía pueden contar sus años con los dedos de las manos, creía que si cerraba los ojos y le hablaba, ella podría oírme desde donde estuviese. A veces, mi padre me escuchaba desde el comedor y lloraba a escondidas.
Recuerdo que aquel alba de junio me desperté gritando. El corazón me batía en el pecho como si el alma quisiera abrirse camino y echar a correr escaleras abajo. Mi padre acudió azorado a mi habitación y me sostuvo en sus brazos, intentando calmarme.
- No puedo acordarme de su cara. No puedo acordarme de la cara de mamá -murmuré sin aliento.
Mi padre me abrazó con fuerza.
- No te preocupes, Daniel. Yo me acordaré por los dos.
Nos miramos en la penumbra, buscando palabras que no existían. Aquélla fue la primera vez en que me di cuenta de que mi padre envejecía y de que sus ojos, ojos de niebla y de pérdida, siempre miraban atrás…”


1- de El Señor de los Anillos – La Comunidad del Anillo (JRR Tolkien)

“– ¡Qué lástima que Bilbo no haya matado a esa vil criatura cuando tuvo la oportunidad!
– ¿Lástima? Sí, fue lástima lo que detuvo la mano de Bilbo. Lástima y misericordia: no matar sin necesidad. Y ha sido bien recompensado. Frodo; puedes estar seguro: la maldad lo rozó apenas y al fin pudo escapar por el modo en que tomó posesión del Anillo, con lástima.
– Lo lamento –dijo Frodo – estoy asustado y no siento ninguna lástima por Gollum
– No lo has visto – interrumpió Gandalf.
– No, y no quiero verlo – replicó Frodo –. No puedo entenderte. ¿Quieres decir que tú y los Elfos habéis dejado que siguiera viviendo después de todas esas horribles hazañas? Ahora, de cualquier modo, es tan malo como un orco, y además un enemigo. Merece la muerte.
– La merece, sin duda. Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures en dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos. No hay muchas esperanzas de que Gollum tenga cura antes de morir, pero creo que aún podría salvarse: está ligado al destino del Anillo. El corazón me dice que todavía tiene un papel que desempeñar, para bien o para mal, antes del fin; y cuando éste llegue, la misericordia de Bilbo puede determinar el destino de muchos, no menos que el tuyo.



… Con deseos de continuar con la frecuencia original del blog…
Lilian

 


viernes, 28 de junio de 2013

TRES… FOTOS GAUDINIANAS



Esta semana, precisamente el 25 de junio, se cumplió el 161° aniversario del nacimiento de Antoni Gaudí, el gran arquitecto barcelonés que tanto nos legó.
Tuve la gracia de visitar Barcelona el año pasado y ver parte de su obra. Hoy comparto tres fotos que me tomé allí en icónicas obras Gaudinianas.

3- Frente a la bella Casa Batlló


2- En la Sagrada Familia, fachada del nacimiento.


1- En la iguana del Parc Güell


¡Feliz semana!
Lilian

viernes, 14 de junio de 2013

TRES… CANCIONES ESPAÑOLAS


No escucho mucha música de España, pero hay algunas canciones que escucharé siempre con mucho gusto:

3- La carretera –Julio Iglesias



2- No se porqué te quiero – Ana Belén y Antonio Banderas



1- Mediterráneo – Joan Manuel Serrat



 ¡Qué lo disfruten tanto como yo!

Lilian

viernes, 7 de junio de 2013

TRES… PELÍCULAS PARA LLORAR




El invierno es ideal para quedarse en casa, calentitos, con una buena película. Por eso esta entrada se relaciona con opciones de interesantes películas, que no son para nada nuevas, pero merecen ser vistas.
Uno de mis géneros preferidos es el drama, y no justamente el drama que se resuelve felizmente, al mejor estilo Jane Austen, sino esas películas que muestran un pedacito de la realidad de cada día, de personas comunes (o no tan comunes).



3-  Mi nombre es Sam
Sam es un deficiente mental, que debe luchar en la corte para conservar la tenencia de su hija, para lo cual cuenta con la ayuda de una abogada fría e interesada, que luego de la experiencia cambiará su visión. Sean Penn encarna a Sam de manera brillante.



2- La decisión más difícil
La historia de una familia, donde una niña padece de cáncer y la otra fue concebida especialmente para salvar la vida de la primera. Un drama muy fuerte, de esos que impactan y te dejan pensando.



1- Savior
Ambientada en la guerra de Bosnia, un soldado estadounidense resentido con los islamitas, que lucha en el bando serbio, decide desertar y ayudar a una prisionera, víctima de la terrible violencia de la guerra. La tarea resulta muy difícil para los protagonistas y muy impactante para el público.
Muy recomendada, pero con una buena provisión de pañuelitos descartables.





¡Qué disfruten el cine!
¡Feliz semana!
Lilian


viernes, 31 de mayo de 2013

TRES… FRASES DE MIS PADRES



Hay frases que recordaremos toda la vida porque nuestros padres las han dicho durante toda nuestra infancia – algunas todavía las repiten –, por ello quise rescatar las tres quedaron mejor grabadas en mi memoria y que además son graciosas.

3- “Cierren la puerta que entran moscas”.
Vivir en el campo tiene algunas desventajas. Una de ellas es la invasión de insectos en la casa. Entonces mi mamá debía repetirnos unas cien veces por día esta frase.

2- “Voy a agarrar a una para pegarle a la otra”
Otra frase de mi mamá. La suma de travesuras y desastres nuestros y la falta de paciencia de mi pobre madre, daba como resultado su colapso y ya no sabía quién se comportaba peor. Lo cierto es que las madres tienen razón la mayoría de las veces cuando advierten sobre algo. Por ejemplo, el típico “van a terminar llorando”, pero uno no lo ve tan claro…

1- “No anden al sol en cabeza
Esta le pertenece a mi papá y quiere decir: no estar mucho tiempo expuestos al sol sin sombrero, pero la fórmula de él era esta otra, más simpática.

¡Seguro que cada uno tiene las propias frases de madres!
Buena semana
Lilian

viernes, 24 de mayo de 2013

TRES… LIBROS QUE AMO



Luego de algún tiempo sin publicar por distintos motivos, regreso con esperanza de continuar con la frecuencia anterior, si Dios lo permite.

Una de mis pasiones es la literatura – creo que ya lo he expresado en repetidas ocasiones –. Hoy les cuento cuales son, hasta el momento, los libros que más recomiendo, porque son de los mejores que he leído.

3- El perfume – Suskind
Cuenta la historia de un excéntrico asesino, que había nacido con un don particular. Es atrapante, fácil de comprender y para cualquier paladar.

2- El viejo y el mar - Hemingway
Antes de leerlo, puede parecer aburrido pensar en muchas páginas que transcurren mar adentro con sólo un personaje. Sin embargo, esta exquisita obra demuestra la gran capacidad del autor para enamorar con las palabras.

1- Pedro Páramo - Rulfo
Aunque la he recomendado y no la han aplaudido como yo deseaba, sigue pareciéndome una novela impresionante: compleja, pero llena de poesía, de sentimientos. La leí por primera vez un domingo en el patio de mi departamento y no pude dejarla hasta el final, la volví a leer otras veces, leí todo lo demás que escribió Rulfo, la recomendé, la presté, la volví a leer…

Lilian

jueves, 18 de abril de 2013

TRES… POEMAS DE AMOR Y DESAMOR



He compartido tres poemas en otra oportunidad. Poemas tristes. Esta vez serán sobre el amor o el no amor:

3- Happy new year – Julio Cortázar
No me agrada demasiado el sinsentido del principio, pero por la mitad se vuelve hermoso.

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

2- Despedida – Jorge Luis Borges
Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.
1- Canción desesperada – Pablo Neruda
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio !
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra.
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en el cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado.

viernes, 5 de abril de 2013

TRES… CORTOMETRAJES ANIMADOS



Hasta hace algún tiempo atrás no me interesaba mucho en los cortos, y lamentablemente no tienen demasiada difusión. Sin embargo, se puede disfrutar y transmitir mucho a través de ellos.
Mis favoritos son los cortos animados, sin muchas palabras, sólo música y una gran expresividad en las imágenes.
Mi selección está muy influida por esas cosas que amo: la música y la literatura…

3- French Roast.
¿Quién necesita de quién?




2- El hombre orquesta.
Pixar sin duda tenía que estar presente. Es un corto muy tierno y divertido, que al igual que mi sobrina lo he visto hasta el cansancio y cada vez lo disfruto como la primera…



1- The fantastic flying books of Mr. Morris Lessmore
Ganador (bien merecido) del Oscar 2012, este insuperable corto que me llena el alma, es un maravilloso homenaje a los libros.
Lean: los libros iluminan, los libros necesitan ser leídos para no morir en las bibliotecas. Lean mientras escriben el libro de su vida…



¡Felices Pascuas y buena semana para todos!
Lilian

viernes, 22 de marzo de 2013

TRES… LIBROS SOBRE MEMORIAS DE INFANCIA


3- Las cenizas de Ángela – Frank McCourt
Un libro muy diferente a los otros que elegí. Triste a morir. Cuenta la historia de la familia McCourt, viviendo en la pobreza extrema en Irlanda. La historia, que es la del autor mismo, muestra como el niño logra sobrevivir a pesar de todo – el hambre, las enfermedades – en un mundo donde nada parece salir bien para él. Aún así, hay momentos de felicidad, pequeños y sencillos, nacidos a mi entender, de la gran capacidad de los niños para ser felices con poco, siempre que haya una familia que les brinde amor.
McCourt libera en la novela los fantasmas de su pasado…

2- El vino del estío – Ray Bradbury
Un autor que no se caracteriza por el estilo literario que presenta este libro, me ha atrapado con la obra. Es un exquisito relato que transcurre en un verano en Green Town. Llena de nostalgia, de fácil lectura y una ternura enorme, es una novela imperdible.

1- Chico Carlo. Juana de Ibarbourou
Recuerdo que cuando era adolescente, mi mamá leyó esta serie de cuentos y nos recomendó a mí y a mis hermanas que la leyéramos. Supongo que como el título no nos parecía atractivo, no le prestamos importancia entonces. Pero cuando, siendo más grandes, nos aventuramos a leer el libro, quedamos fascinadas con él.
Es el libro de memorias de infancia por excelencia. No sé si es por cómo lo cuenta Juana, o porque Uruguay es nuestra Latinoamérica y sus recuerdos se parecen a mis recuerdos, pero sin duda lo volveré a leer mil veces con la misma ansiedad y me hará llorar y enternecerme cada vez…
Les comparto un trocito de uno de los cuentos – uno de mis preferidos – Abuela Santa Ana:

“… Feliciana, analfabeta cándida, era una gran maestra. Ella dio magnificas clases de fantasía a mi imaginación:
- Feli, ¿los bichitos de luz llevan colgada en la cola una lamparita que se prende y se apaga?
 - Pois sí, Susana. O Niño Jesús dioles candelas para que alumbraran ó caminho de bobó Santa Ana, cuando iba ó visitarlo de noite, á escondidas dos mamelucos de Herodes.
Desde entonces no cacé más luciérnagas para guardarlas dentro de frascos transparentes y darme la ilusión de poseer  un trozo de cielo estrellado dentro de mi cuarto, después que mi madre, apagando de un soplo la lámpara, me decía con voz de terciopelo:
- Hasta mañana, Susana. Que la Virgen María te arrope en su manto y que el Ángel de la Guarda cuide bien tu sueño.
No, nunca más apresé bichitos de luz. ¿Cómo iba a dejar sin sus candelas a la Señora Santa Ana? Se perdería en el camino y acaso la apresasen los mamelucos (versión de Feliciana), del terrible tetrarca de Galilea.
Mi hijo heredó ese respeto por las luciérnagas. Abuela Santa Ana puede estar segura que ya ninguno de mi raza la dejará a oscuras en las nocturnas visitas a su divino nieto. La gente de nuestros campos siempre la ven cruzar por sus sembrados (señal infalible de buenas cosechas), con las manos llenas de manzanas o naranjas para Jesucristo. Delante suyo van los gusanos de luz aclarándole las sombras. Yo también la vi. La vio mi hijo cuando empezó a gustar el encanto de los cuentos, llenos de sucesos maravillosos tan ciertos como el sol. Han de verla mis nietos, todos los niños de mi sangre. Como Abraham, sueño ya con los que en mí han de tener raíz. Fundo una familia en la que las tradiciones han de ser amadas y cultivadas como parte de la riqueza doméstica. En el descendiente que a los cinco años no crea en los duendes y los encantadores, en los animales que hablan y las cosas secretamente animadas por un espíritu como el suyo, apenas estará mi sangre. Mis descendientes de edad no mayor que el número de los dedos de la mano con que trazo estas palabras, para que los reconozca mi sombra, han de ser amigos y hasta compadres, del buey que calentó con su aliento al sagrado niño del portal de Belén, del perro ovejero que defiende del diablo, con disfraz de lobo, al rebaño confiado a su custodia, de las golondrinas que con el pico fueron quitando a Cristo la corona de espinas de la frente; del chingolo que le avisa al labrador cuando viene viento, o cuando anda cerquita la lluvia. Y aún del ñandú tonto que esconde la cabeza entre los pastos, creyendo así despistar a los cazadores; de la vaquita Victoria; del Juan Grande presumido con sus medias rojas; de las garzas que hacen visitas a la luna; de la perdiz rabona y silbadora, de la mulita que sabe enternecer a sus verdugos pidiendo perdón con las manos juntas; del venadito, lleno de gracia, y del tero despistador. De todo es mundo fresco, cándido, encantador y puro, que ilumina la infancia y que nos da lo fabuloso cuando lo necesitamos tanto como nuestro tazón de leche en el desayuno y el diario y bendito pan de corteza crujiente y dorada. Los animales son nuestros aliados perfectos. Tilo, mi perro, está aún en mi corazón, después de más de treinta años en que el polvo de su cuerpo vestido de pelo amarillo se mezcló a la madre tierra de Cerro Largo…”

¿Bonito, no?
Santa semana para todos.
Lilian